
Mi primer ABC con Labili es un set de 27 tarjetas del abecedario en español, una por cada letra, con su palabra y su ilustración. Acompañan a los bebés desde los 6 meses en sus primeras palabras: no para que aprendan a leer, sino para que miren, señalen, escuchen y respondan. Preventa a RD$1,500 con envío incluido a todo el país.
Antes de leer, tu bebé ya está aprendiendo
Mucho antes de la primera letra ocurre algo más importante: mirar, escuchar, señalar y esperar a que alguien le ponga nombre a lo que ve.
Eso sucede todos los días en tu casa. Tu bebé señala algo, hace un sonido que todavía no es una palabra y espera. Ahí está aprendiendo, sin que haga falta una actividad especial, un método ni una hora del día reservada para estimularlo.
Lo que hace falta es algo a mano: un material que puedas tomar en tres minutos, mostrarle, nombrar y guardar.
Para eso hicimos estas tarjetas.

Qué es Mi primer ABC con Labili
Es un set de 27 tarjetas del abecedario en español. Una por cada letra, de la A a la Z, incluida la Ñ.
Cada tarjeta trae tres cosas: la letra, una palabra que empieza por ella y una ilustración que tu bebé puede reconocer. M de mamá. P de papá. O de oso. B de bebé. Palabras de su mundo, no de un libro de texto.
No son tarjetas para estudiar. Son tarjetas para conversar.
Qué incluye el set
• 27 tarjetas, una por cada letra del abecedario
• Palabra e ilustración en cada tarjeta, en español
• Formato de 4 x 6 pulgadas
• Material duro y resistente
• Esquinas redondeadas
Es el primer producto de una colección que va a seguir creciendo: después vendrán colores, números, animales, emociones y primeras palabras.
Por qué 4 x 6 pulgadas y esquinas redondeadas
Las medidas no son un capricho de diseño: responden a la forma en que un bebé usa realmente una tarjeta.
El tamaño. A los 6 meses un bebé enfoca mejor a unos 20 o 30 centímetros. Una tarjeta de 4 x 6 pulgadas ocupa justo su campo de visión a esa distancia: ve la imagen completa, sin tener que buscarla.
El material. Todo lo que llega a las manos de un bebé termina en su boca. Por eso son de material duro y resistente, no de cartulina: aguantan la mordida, el tirón y el uso diario.
Las esquinas. Redondeadas, porque una punta a la altura de una cara pequeña es un riesgo innecesario.
¿Sirven las tarjetas del abecedario a partir de los 6 meses?
Te respondemos con honestidad, aunque resulte extraño viniendo de quien vende el producto.
No, tu bebé de 6 meses no va a aprender las letras con estas tarjetas. A esa edad su cerebro todavía no procesa símbolos abstractos: una letra, para él, es un dibujo más. Cualquiera que prometa que un bebé de seis meses reconocerá el abecedario está prometiendo algo que no puede cumplir.
Sí sirven, pero para otra cosa: justamente la que importa a esta edad.
Lo que sí pasa a los 6 meses
Cuando le muestras una tarjeta y le dices “mira, un oso”, pasan cuatro cosas a la vez:
• Escucha una palabra clara, aislada, dicha despacio y mirándolo. Así se construye el vocabulario que usará después.
• Asocia un sonido con una imagen. Es el paso anterior a hablar: primero entiende, después dice.
• Sigue la tarjeta con la mirada, la busca, intenta agarrarla, la pasa de una mano a la otra.
• Te tiene enfrente. Y esto, que parece lo de menos, es lo que más pesa: la interacción contigo es lo que convierte un objeto en aprendizaje.
Lo valioso no es la letra impresa. Es la conversación que la letra provoca.

Lo que llega después: de la palabra a la letra
Las tarjetas no se quedan cortas a los pocos meses: cambian de función a medida que tu hijo crece.
Etapa | Qué hace tu hijo con la tarjeta |
6 a 12 meses | Mira, sigue con la vista, agarra, escucha la palabra que nombras |
1 a 2 años | Señala lo que reconoce, repite sonidos, empieza a nombrar |
2 a 3 años | Dice la palabra completa, la relaciona con cosas de su casa, pide “otra vez” |
3 a 5 años | Empieza a fijarse en la letra, la reconoce, la asocia con su sonido |
Es el mismo set durante cinco años. Lo que cambia es lo que tu hijo puede hacer con él.
Cómo usarlas: tres minutos al día bastan
No hace falta una rutina, ni un horario, ni un método.
Ponte a su altura, con la tarjeta a unos 20 o 30 centímetros de sus ojos.
Nombra la imagen, no la letra. “Mira, un oso.” No “esta es la O”.
Mueve la tarjeta despacio de un lado a otro para que la siga con la mirada.
Dale espacio para responder. Un sonido, una sonrisa, un manotazo. Todo cuenta.
Detente cuando él se detenga. Uno o dos minutos por sesión bastan. Si se distrae, se terminó: no hay nada que forzar.
Déjalo tocarlas. Para eso son resistentes.
Y un consejo que vale más que los seis anteriores: usa las tarjetas que le gusten. Si se queda prendado de la del oso, quédate en la del oso. El abecedario no tiene que ir en orden.
Por qué no son unas tarjetas para imprimir
Es cierto que un abecedario para imprimir se descarga gratis en internet.
Lo que no se cuenta es el resto: buscar un archivo decente, encontrar dónde imprimirlo a color, recortar 27 tarjetas, ver cómo se dobla la cartulina, plastificarlas o mirarlas rasgarse en una semana. Y empezar otra vez.
El imprimible no sale más barato. Sale más largo y, casi siempre, termina sin terminarse.
Abecedario para imprimir | Mi primer ABC con Labili | |
|---|---|---|
Trabajo para ti | Buscar, imprimir, recortar, plastificar | Ninguno |
Material | Papel o cartulina | Duro y resistente |
Seguridad | Esquinas en punta, bordes cortantes | Esquinas redondeadas |
Idioma | Traducido del inglés o mezclado | Español, con palabras del entorno del bebé |
Duración | Semanas | Años |
Y hay algo que ningún archivo gratuito ofrece: curaduría. Cada palabra de estas 27 tarjetas está elegida para que un bebé la reconozca de su vida diaria. No es la primera palabra del diccionario que empieza por esa letra. Es la que él ya conoce.
Quién está detrás de estas tarjetas
Labili Cuentacuentos es una marca de historias, juegos y aprendizaje para los más pequeños. Nuestro trabajo es que descubrir el mundo se parezca a una aventura y no a una tarea.
Mami ABC acompaña a quien cría, con información y experiencias reales de maternidad y primera infancia.
Estas tarjetas son el puente entre las dos cosas. Para ti, una herramienta que no te pide tiempo que no tienes. Para tu hijo, un juego. En el medio, el rato de los dos.
Por eso el set no habla de enseñar, sino de acompañar: aprender juntos.
Preventa: cómo comprar en 4 pasos
Las tarjetas se fabrican por encargo, así que la compra es por preventa. Te explicamos el proceso completo antes de que decidas, para que sepas con exactitud qué ocurre después del botón.
Haces tu pedido desde el botón de compra de esta página.
Registramos tu orden y recibes un correo automático con los datos para la transferencia bancaria.
Nos envías el comprobante por el formulario del mismo correo, junto con la dirección de entrega.
Confirmamos tu pago y tus tarjetas salen en un plazo de 7 días hábiles.
Sí, es un proceso manual. Estamos lanzando nuestra primera colección y preferimos decirlo con claridad, en lugar de simular una tienda que todavía no tenemos. A cambio, hay una persona detrás de cada pedido.
Precio y qué incluye
RD$1,500, tanto en preventa como después. No es un descuento de lanzamiento que sube más adelante: es el precio del producto.
Incluye las 27 tarjetas y el envío nacional. Sin costos añadidos al final.
Envío y entrega en República Dominicana
• Cobertura: todo el territorio nacional
• Costo: incluido en el precio
• Plazo: 7 días hábiles después de confirmar el pago
• Entrega: retiro en la oficina de EPS más cercana a tu dirección
Por ahora enviamos solo dentro de República Dominicana.
Preguntas frecuentes
¿Desde qué edad se pueden usar? Desde los 6 meses. A esa edad no se usan para enseñar letras, sino para nombrar imágenes, estimular el lenguaje y sostener la mirada. Se siguen usando hasta los 4 o 5 años, cuando el niño ya empieza a reconocer las letras.
¿Mi bebé va a aprender a leer con estas tarjetas? No, y ningún material lo consigue a esa edad. La lectura llega alrededor de los 5 o 6 años, cuando hay madurez para el código escrito. Lo que estas tarjetas construyen es lo de antes: vocabulario, atención compartida y ganas de conversar. Sin eso, leer después cuesta más.
¿Por qué comprarlas si puedo imprimir un abecedario gratis? Porque el imprimible te deja todo el trabajo: buscar, imprimir, recortar, plastificar y repetirlo cuando se rompa. Estas llegan listas, en material duro con esquinas redondeadas, en español y con palabras elegidas para el mundo de un bebé.
¿Son seguras si se las lleva a la boca? Están hechas de material duro y resistente, con esquinas redondeadas, precisamente porque un bebé explora con la boca y con las manos. Aun así, el uso siempre debe ser acompañado por un adulto.
¿Cuánto tarda en llegarme? Siete días hábiles a partir de la confirmación de tu pago, porque las tarjetas se fabrican por encargo.
¿Por qué el pago es por transferencia y no con tarjeta? Porque estamos lanzando nuestra primera colección y decidimos sacar el producto antes que la pasarela de pago. El proceso es manual, pero está explicado paso a paso y recibes un correo con todas las instrucciones.
¿Hacen envíos fuera de República Dominicana? Por ahora no. Esta primera preventa es solo nacional.
¿Sirven para más de un hijo? Sí. Son de material resistente y su uso cambia con la edad, así que acompañan varias etapas y varios hermanos.
¿Vienen más tarjetas después de esta colección? Sí. Mi primer ABC con Labili es el producto número uno de una línea que incluirá colores, números, animales, emociones y primeras palabras.
